Por: Raúl "Pito" Cruz
Durante décadas hemos sido testigos de innumerables logros alcanzados de muchos de nuestros mejores atletas puertorriqueños. Logros que sin preguntar, sin avisar o sin tan siquiera ser imaginados se convierten en parte de nuestro diario a vivir, nos alegran el día nos hacen darnos un par de palmetazos en el pecho y nos dan ganas de salir corriendo y gritar a viva voz al mundo aquella frase única y cultural de "Yo soy boricua paque tú lo sepa". Esa amigos, es definitivamente la emoción que siente el fanático del deporte boricua cuando ve jugar a los suyos desde cualquier lugar donde se encuentre.
Estos últimos días hemos sido testigos de esto con la reciente actuación del equipo de Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol. Los negocios llenos de "tepe a tepe" familias enteras y amistades reuniéndose en sus hogares para ver el partido, la gente en la calle con banderas en sus autos y figuras públicas con mensajes de apoyo por medio de las redes sociales. Todos están pendientes hasta el gobernador de P.R el Dr. Ricardo Roselló se comunicó vía "Facetime" con los integrantes del conjunto boricua para desearle éxito en la encomienda de traerle felicidad a un pueblo que se refugia en el deporte ante la difícil situación económica que enfrenta. Y es que la verdad no hay fanático en la faz de la tierra que celebre tanto las victorias de su país como el boricua, desde los tiempos de las victorias de "Tito"Trinidad hasta la reciente gran victoria de Mónica Puig en Río 2016.
Hoy más que nunca el pueblo necesita del fanático boricua, ese que se para en cada esquina y dice "Yo voy a mi gallo" sin importar cuán grande sea el rival del nuestro. Hoy nos hemos dado cuenta de lo mucho que nos une el deporte, las fronteras que atraviesa y lo mucho que nos apasiona porque está en nuestra cultura porque simplemente es parte de nuestro ADN. Hoy más que nunca le debemos decir gracias al fanático boricua. ¡QUE VIVA EL DEPORTE EN PUERTO RICO¡
Durante décadas hemos sido testigos de innumerables logros alcanzados de muchos de nuestros mejores atletas puertorriqueños. Logros que sin preguntar, sin avisar o sin tan siquiera ser imaginados se convierten en parte de nuestro diario a vivir, nos alegran el día nos hacen darnos un par de palmetazos en el pecho y nos dan ganas de salir corriendo y gritar a viva voz al mundo aquella frase única y cultural de "Yo soy boricua paque tú lo sepa". Esa amigos, es definitivamente la emoción que siente el fanático del deporte boricua cuando ve jugar a los suyos desde cualquier lugar donde se encuentre.
Estos últimos días hemos sido testigos de esto con la reciente actuación del equipo de Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol. Los negocios llenos de "tepe a tepe" familias enteras y amistades reuniéndose en sus hogares para ver el partido, la gente en la calle con banderas en sus autos y figuras públicas con mensajes de apoyo por medio de las redes sociales. Todos están pendientes hasta el gobernador de P.R el Dr. Ricardo Roselló se comunicó vía "Facetime" con los integrantes del conjunto boricua para desearle éxito en la encomienda de traerle felicidad a un pueblo que se refugia en el deporte ante la difícil situación económica que enfrenta. Y es que la verdad no hay fanático en la faz de la tierra que celebre tanto las victorias de su país como el boricua, desde los tiempos de las victorias de "Tito"Trinidad hasta la reciente gran victoria de Mónica Puig en Río 2016.
Hoy más que nunca el pueblo necesita del fanático boricua, ese que se para en cada esquina y dice "Yo voy a mi gallo" sin importar cuán grande sea el rival del nuestro. Hoy nos hemos dado cuenta de lo mucho que nos une el deporte, las fronteras que atraviesa y lo mucho que nos apasiona porque está en nuestra cultura porque simplemente es parte de nuestro ADN. Hoy más que nunca le debemos decir gracias al fanático boricua. ¡QUE VIVA EL DEPORTE EN PUERTO RICO¡






